lunes, 28 de enero de 2013

Artículo de la revista OSO: Lo quiero aquí y ahora.



Estrategia de los supermercados para vender más


En el post Compras espontáneas en los supermercados podíamos conocer algo más sobre cómo los supermercados, las cadenas de distribución, los comercios, etc., potenciaban este tipo de compras mediante una serie de estrategias, determinados estímulos en estos centros despiertan el deseo de adquirir artículos que no son necesarios y que de otro modo no se habrían comprado. Con esta práctica se lograba que los impulsos consumistas incrementaran el volumen de compras hasta en un 60%. Pues bien, la estrategia de los supermercados para vender más está bien estructurada y además de los condicionantes que mencionamos en su momento, existen otros datos a tener en cuenta.

No se deja nada al azar, todo sigue un plan y la meta es lograr que los consumidores compren el mayor número de artículos posibles. En cualquier rincón están puestas en marcha estrategias o trampas que pretenden hacer caer a los consumidores en la tentación. Relatado de esta manera parece que en cada pasillo de un supermercado hay dispuesto un peligro para el bolsillo de los consumidores. En la publicación digital Business Insider nos permiten completar un poco más lar argucias empleadas y nos hablan de la estrategia de los supermercados para vender más, concretamente de 15 formas de hacer que los consumidores gasten más dinero.

Una regla de oro para poder superar este tipo de argucias es preparar una lista de la compra con lo que necesitamos y ceñirnos siempre a ella, evitaremos el gasto innecesario o caprichoso. Para empezar, el carrito para comprar es muy grande, para algunos consumidores es un reto, hay que llenarlo si no se quiere tener la sensación de que puede faltar algo y seguir comprando hasta que rebose, mentalizarnos y olvidarnos del tamaño del carro es necesario. El segundo punto es la sección de productos como la bollería y la panadería, el aroma de estos productos recién sacados del horno nos invitan a coger un poco de cada cosa, por otro lado, como pasa con frutas y verduras, estos alimentos se concentran en un mismo espacio, se pueden ver todos teniéndolos a nuestro alcance e incrementando la posibilidad de compra.

La sección de flores y plantas de un centro de distribución tiene una doble finalidad, además de ofrecer un servicio de venta, contribuyen a activar nuestras glándulas, transmiten inconscientemente bienestar, buen humor y predisposición a comprar. Los productos lácteos y derivados que resultan más esenciales no están tan a la vista, obligan a los consumidores a recorrer todo el centro comercial hasta llegar a ellos, algo que incrementa las posibilidades de venta de otros productos. No debemos olvidar que en este recorrido se introducen las técnicas de merchandising, encontramos publicidad y campañas promocionales de tiempo limitado con carteles llamativos y eslóganes específicos que captan nuestra atención.
La disposición de los productos es estratégica, como si se tratase de un circuito nos obliga a recorrer todos los pasillos, pero como decíamos, no se deja nada al azar, se cambia la ubicación de los productos de vez en cuando para eliminar la memoria y rutina de los clientes habituales obligándoles a recorrer todo el centro comercial, una vez memorizado se volverán a cambiar los productos de ubicación. Con estos cambios se sorprende a los consumidores habituales y durante un tiempo son “víctimas” de las compras espontáneas. Estamos habituados a circular por la derecha, y en la mayoría de supermercados fuerzan a los clientes a circular de derecha a izquierda, los productos que son más tentadores y que se pretenden comercializar en mayor volumen se colocan a la derecha. La altura de las estanterías y la ubicación de los productos es un tema del que ya hablamos en el post que hemos mencionado al principio, recordemos que según los estudios, hasta un 20% de los consumidores adquieren el producto situado a la altura de los ojos (los más caros) por pura comodidad, olvidándose del ahorro y evitando tener que agacharse para ver los mismos productos de otras marcas más baratas. Si hablamos de alimentos infantiles, parece lógico deducir que los que se pretenden vender (los más caros) estén a la altura de los ojos de los niños, suplicarán y rogarán a los padres que se los compren.

Además de encontrar publicidad y campañas promocionales de tiempo limitado con carteles llamativos en nuestro recorrido por el centro comercial, también encontramos puntos que llaman la atención, expositores que ofrecen degustaciones de nuevos productos provocan que desaceleremos la marcha, además de que aparece la oportunidad de adquirirlos, la ralentización implica más tiempo en el supermercado y por tanto se incrementan las posibilidades de vender más.
Del tamaño de los pasillos ya habíamos hablado, los carritos se agolpan, hay que esperar y en consecuencia se ralentiza la marcha, las paradas son obligadas y propician las denominadas compras espontáneas. Pero el nuevo dato que nos aporta la publicación Business Insider es que el tamaño sí importa, el centro comercial no debe ser pequeño porque la excesiva ralentización por la cantidad de clientes juega un efecto contrario, es decir, se realizan menos compras compulsivas, afloran los nervios. Pero se puntualiza que depende de la cultura, los asiáticos parecen ser más tolerantes con esta ralentización excesiva en las compras, algo que no aceptan los consumidores del Reino Unido. Sin embargo este dato es difícil de creer, recordemos el post Supermercados virtuales en el metro, un sistema de venta que facilita y agiliza el proceso de compra dada la actividad de los asiáticos y concretamente de los consumidores de Corea del Sur.
El color es tan importante como el aroma que desprende la sección de panadería y bollería o la de plantas y flores, un color cálido atrae a los consumidores, un color frío los aleja. Por ello, en el exterior encontramos colores que invitan a entrar al centro comercial, una vez dentro los productos son los protagonistas y el color queda relegado a un segundo plano, con un tono más frío como puede ser el azul. La música también juega un papel importante, la música lenta transmite calma, bienestar, inconscientemente parece que nos diga que tenemos tiempo de sobra, tiempo para comprar y gastar más. La música de ritmo rápido también influye en las compras de forma positiva para el centro, todo se mueve más rápido pero las ventas no lo sufren, basta recordar que en el periodo de Navidad, la música rítmica es una constante. Claro, que en lo que respecta a música hay que diferenciar, una música clásica será ideal para estimular la compra en una sección donde los productos son mucho más caros. La música más rítmica se puede utilizar en aquellas zonas de productos más asequibles y de gran consumo, la verdad es que la música en la mercadotecnia es todo un mundo.
En todos los supermercados encontramos que en la zona de las cajas están habilitadas unas pequeñas estanterías que contienen diferentes golosinas, caramelos, chocolates, chicles, es la última tentación que nos incita a gastar más dinero, es como el postre después de una copiosa comida. A la hora de pasar por caja, una herramienta empleada para captar clientes son las tarjetas de idealización, citamos como ejemplos las tarjetas Carrefour, Día, Simply, Caprabo, etc. Este tipo de tarjetas ayudan a los centros comerciales a realizar un seguimiento de los productos que más se comercializan y ofrecen interesantes datos que se emplean posteriormente en las técnicas de neuromarketing.
De acuerdo que con ellas conseguimos descuentos, pero el precio que se paga es que conozcan mejor al consumidor. Posiblemente hay que añadir mucho más, pero volvemos a recordar la lectura del post Marcas blancas después de la crisis económica, los consumidores han cambiado con esta crisis, hacen compras más inteligentes y algunas de las estrategias citadas no son tan efectivas como antaño, por supuesto los especialistas en marketing desarrollarán nuevos sistemas para hacernos caer en la tentación, seguramente seguiremos hablando de este tema que hemos conocido a través del artículo de Marketing Directo.
Por cierto, ¿estarán desarrollando ya estas técnicas en Haßloch, ciudad modelo para estudiar el consumo?.

Artículo de la revista OSO: Las leyes de nuestros deseos


Compras espontáneas en los supermercados


El neuromarketing es el sistema catalogado como la mercadotecnia actual, estudia la mente consumista, la distribución de los comercios, la ubicación de los alimentos y productos, y diferentes aspectos que permiten mejorar e incrementar las ventas. A partir de algunos estudios realizados, se desarrollan reglas o trucos psicológicos para aumentar las ventas, en este caso hablaremos de aquellas estrategias que permiten potenciar las denominadas compras espontáneas en los supermercados.

Las compras espontáneas son aquellas en las que los consumidores se dejan llevar por sus impulsos y pueden representar hasta el 60% de las ventas. En la compra por impulso o compra no planificada, determinados estímulos en los supermercados despiertan los deseos de adquirir artículos que no son necesarios y que en principio no se habrían comprado, son compras clave ya que como hemos indicado, pueden representar hasta el 60% de las ventas. Adquiere un papel muy importante la parte emocional de los consumidores, toda una maquinaria se pone en marcha apelando emocionalmente a los consumidores.

A través de la web de Marketing Directo podemos conocer algunos trucos que logran desarmar a los consumidores abocándoles a las compras, en nuestra opinión, antes de la crisis eran trucos mucho más efectivos dado que la economía actual ha hecho cambiar la forma de pensar, actuar y comprar en muchos consumidores. Recordemos por ejemplo que las marcas blancas han adquirido un papel muy importante debido a los precios, los consumidores acuden al supermercado con una lista de compra y se centran en lo que realmente necesitan, los trucos ya no son tan efectivos aunque siguen logrando su objetivo en una parte de los consumidores.

El tamaño del carrito de compra influye en los consumidores, un carrito más grande representa un reto, algunos consumidores lo llenan y en el caso de no hacerlo, tienen la sensación de que algo les falta y seguirán recorriendo el supermercado hasta dar con productos que supuestamente son necesarios para su consumo, una vez lleno el carrito, se gana el reto y la sensación de disponer de todo lo necesario se hace presente.
Si la caja se sitúa al lado izquierdo las ventas mejoran, es un detalle que pasaría inadvertido para muchos de nosotros. Como la mayoría de los consumidores son diestros, la entrada al centro se ubica en en lado derecho y las cajas en el lado izquierdo (eso lo podemos constatar en cualquier centro Carrefour) es una forma de obligar psicológicamente a los consumidores a pasar por caja lo que implica realizar alguna compra para ello.
En los supermercados se reserva un espacio exclusivo para productos de referencia, el ejemplo del que nos habla Marketing Directo, es el espacio que se destina exclusivamente a productos como frutas y verduras, están concentrados en un mismo espacio debido a que son productos más demandados, poder ver todos los productos y tenerlos a nuestro abasto incrementa el número de ventas.
Se llama continuamente la atención de los consumidores con todo tipo de estímulos psicológicos, un ejemplo es cambiar la ubicación de los productos de vez en cuando, con ello se elimina la rutina y se obliga a recorrer todo el centro comercial aumentando las posibilidades de venta. Con estos cambios se sorprende a los clientes, especialmente a los habituales que ya conocen el emplazamiento de los productos a comprar. A esto habría que añadir que con los cambios también se introducen las técnicas de merchandising donde en nuestro recorrido, encontramos publicidad y campañas promocionales de tiempo limitado con carteles llamativos y eslóganes específicos.
De este punto ya hemos hablado en otras ocasiones, los supermercados sitúan los productos de mayor coste a la altura de los ojos, aquí aparece la comodidad, en las estanterías inferiores se encuentran los productos de otras marcas que son más económicas, según los estudios, hasta un 20% adquieren el producto situado a la altura de los ojos por pura comodidad olvidándose del ahorro al evitar tener que agacharse, se decantan por la opción más cómoda.
Estrechar los pasillos es otra medida que permite el incremento de las ventas, se agolpan los carritos y en consecuencia se ralentiza la marcha, son paradas que facilitan las compras espontáneas. Otra línea de trabajo es agrupar productos destacados según la época del año, como por ejemplo el periodo navideño o el verano, facilita la compra necesaria y la compra espontánea. Finalmente otro truco psicológico que se emplea en los supermercados es la estimulación a través de los aromas, al parecer, los aromas pueden estimular la disposición de compra hasta en un 15%.
Lo dicho, algunos trucos psicológicos ya no resultan tan efectivos, las tendencias actuales muestran que los consumidores realizan compras más inteligentes, se incrementa la planificación de la lista de la compra y se ciñen a ella, las compras por impulso se reducen, al menos en lo que respecta a productos más caros. Aunque ahora se sitúen los productos más caros a la altura de los ojos, la economía obliga a esforzarse y olvidarse de la comodidad, por eso no importa agacharse a adquirir un producto más económico.
Parece evidente que algunas de las reglas aquí citadas deben cambiarse, en el estudio Balance y Futuro del Gran Consumo podíamos saber que el consumo es más racional, los consumidores se ajustan a sus presupuestos, se comparan precios y se compran productos de marca cuando están en oferta, en este caso sí se cumple el truco psicológico de cambiar los alimentos de sitio y utilizar las técnicas de merchandising con ofertas por tiempo limitado.
Finalmente nos gustaría destacar la lectura del post Marcas blancas después de la crisis económica, en él destacamos que los consumidores han cambiado y que no es un cambio temporal, tras la crisis económica, las compras más inteligentes perdurarán, son un nuevo reto para los especialistas en marketing, especialmente para el sector de las marcas de fabricante.

Artículo de la revista OSO: Supermercados venden en tiempos de crisis.


Supermercados, crisis y estrategias de venta
 

En ocasiones el consumidor sospecha que en su labor cotidiana de compra en el supermercado intervienen ciertas estrategias de marketing, ciertos estímulos que lo incitan al consumo de productos que, de otro modo, no hubiera adquirido.
Está claro que las sospechas son fundamentadas, y el consumidor lo sabe, pero ¿En qué consisten esas estrategias o estímulos? La respuesta a este interrogante no está tan clara: El consumidor sabe que está sometido a las estrategias de marketing que las grandes superficies utilizan con el objetivo de aumentar sus ventas, pero no sabe cómo se estructuran o aplican en la práctica.
En cualquier supermercado que se precie todo tiene una explicación teleológica, es decir, todo lo que acontece dentro del supermercado, acontece por algo, en función de un objetivo que ha de alcanzarse: La distribución de los pasillos, la venta y colocación de determinados productos, el tamaño de los carritos de la compra, y un largo etcétera nos obliga a afirmar que en una superficie comercial nada sucede por casualidad o por mero azar, todo está justificado con razones que responden a intereses económicos.
Con un carro grande, porque la cesta es demasiado pequeña, el consumidor se dispone a realizar la cotidiana compra semanal sin percatarse de ese pequeño gran detalle: El carro es excesivamente amplio, algo que afecta a quien lo lleva, que cree inconscientemente que debe de llenarlo. Estos carros están fabricados para circular por pasillos relativamente estrechos, en los que se agolpan ralentizando el tránsito, obligando al transeúnte a parar frente a los pasillos.

Lo más normal es encontrar en los primeros pasillos la sección dedicada a la floristería. Los supermercados no sólo venden flores y plantas, sino que también activan, gracias a estos elementos naturales, nuestra sensibilidad: El color verde de las plantas tiene la capacidad de tranquilizar al viandante; la pequeña parte de naturaleza que albergan los supermercados transmite bienestar, buen humor y, como consecuencia, predisposición a la compra.
El marketing olfativo es otra de esas estrategias presentes en cualquier supermercado: ¿Quién no ha comprado alguna vez productos de repostería y panadería simplemente porque ha percibido el aroma procedente del horno? Es algo tan simple como que el aroma provoca apetencia, y la apetencia consumo.
Es imprescindible mencionar que los productos de cualquier supermercado están colocados de manera estratégica, de tal forma que los de primera necesidad están algo “escondidos”, un hecho que obliga al consumidor a recorrer toda la superficie comercial en busca de la leche o las legumbres. El objetivo no es otro que  incrementar las posibilidades de venta de otro tipo de productos. Para reforzar este objetivo, en el transcurso de todo el recorrido, el consumidor se enfrentará a un bombardeo publicitario en forma de campañas o técnicas de merchandising. Esta estrategia de marketing implica cambiar la ubicación de los productos cada cierto tiempo para evitar los efectos de memoria y rutina en el consumidor.
En cuanto a las estanterías, es obvio que los productos más vendidos son aquellos que están frente a la mirada, esto es, a la misma altura del consumidor. Así, productos orientados a un nicho de población muy determinado, como son los niños, estarán en estanterías bajas, por ejemplo.
La música también juega una baza decisiva, ya que tanto si es lenta como si es rápida incita al consumo: Una música lenta comunica tranquilidad, y por tanto, más tiempo para comprar; una música rítmica y rápida invita a comprar compulsivamente, sin tiempo apenas para comparar precios de productos.
Ni siquiera cuando el consumidor paga en caja se libra de las estrategias de marketing: ¿Quién no ha comprado un paquete de chicles en la caja de un supermercado?, y eso por no hablar de las tarjetas para fidelizar a la clientela.
Todas estas estrategias, y otras más complejas, se complementan unas a otras y logran en su conjunto que las denominadas ‘compras espontáneas’ aumenten considerablemente entre los clientes del supermercado.
La pregunta que, como consumidores, debemos plantearnos ahora mismo sería la siguiente: ¿La crisis convierte en inmune al consumidor actual ante las tradicionales estrategias de marketing de los supermercados? El marketing es una ciencia social y, como tal, está condenada a adaptarse a las nuevas situaciones sociales. El cómo lo hará dejará de ser una incógnita en un relativamente corto periodo de tiempo.

REVISTA OSO- PORTADA


domingo, 27 de enero de 2013

Cambios en consumo por crisis en España (materiales para lecciones)

Estos materiales incluen informacion sobre cambios en consumo de españoles que se aparecieron en el epoca de crisis:

http://www.lne.es/finanzas-personales/2012/12/14/cambia-alimentacion-tiempos-crisis/1341312.html

http://www.andina.com.pe/Espanol/Noticia.aspx?id=8JlJiIZPKa4=

domingo, 20 de enero de 2013

Entrevista con Alicia

 
"Estoy soltera, pero no sola":
Querida Alicia K. intrigo´
 nosotros  de nuevo

Extraordinaria y inolvidable Alicia K. dio´ la entrevista a Evgeny Zverev en su programa "La noche con Evgeny Zverev" .
Durante la entrevista el señor Zverev en su manera elegante e intelectual se refirió con muchas preguntas sobre temas como las navidades de Alicia, su planes, tiempo libre. 
Preguntada la actriz sobre estas cosas oficiales, Evgeny abordó, como siempre, directamente la situación de su vida privada.  
En relación con su planes profesionales  ella dijo que trabajaba mucho en teatros con proyectos nuevos. Descritas sus preferencias, ella nos informó que le encantaba el teatro Mihailovsky en San Petersburgo y "Globe" in London. 
Para nuestra sorpresa, habló de su experiencia, ella dijo que trabajaba con dificultades con los directores rusos. 
Al respecto de su vida privada ella contestó que estaba soltera, pero no sola, y nada más sobre este tema. Y como siempre, nos dejó con una  intriga misteriosa. 
Esperamos, que el señor Zverev  tenga suerte y pueda revelar el nuevo misterio  de Alicia K. en su próximos programas.


Elizaveta Markovskaya
revista "Un Misterio"